Radiofrecuencia corporal

 

Radiofrecuencia corporal, la solución para la celulitis

La flacidez corporal y la celulitis son dos de los grandes problemas que sufren la inmensa mayoría de las mujeres y también muchos hombres. En las últimas décadas se han desarrollado infinidad de técnicas y métodos para intentar luchar contra ellos, a veces eficaces, otras no tanto. La última alternativa, que además está dando excelentes resultados, es la radiofrecuencia corporal.

La radiofrecuencia es una técnica ya conocida desde hace tiempo en cirugía que ahora se ha adaptado al campo de la estética. Consiste en aplicar ondas electromagnéticas a través de la superficie de la piel y que crean calor intradérmico, que es lo que provocará toda una serie de reacciones que tendrán como resultado la mejora considerable en casos de celulitis y flacidez.

El procedimiento es sencillo, rápido e indoloro. Hay que limpiar previamente la piel para extender luego un aceite especifico; después con un cabezal se va aplicando la energía, sin dejar de moverlo sobre la piel para evitar quemaduras o abrasiones.

Beneficios de la radiofrecuencia corporal

La radiofrecuencia corporal Heredia está especialmente indicada para esos pacientes que se resisten a tratamientos más drásticos, como puede ser la liposucción. Se aplica con excelentes resultados en zonas con flacidez como pueden ser cara y cuello, pero también en la parte interior de los brazos y los muslos, las nalgas y el abdomen, incluso se puede aplicar en el escote.

Las reacciones que provoca en el cuerpo la radiofrecuencia lo que hace es facilitar la formación de colágeno, en primer lugar. Pero, además, ejerce como un drenaje linfático que hará que eliminar los líquidos y las toxinas acumuladas en la piel que forman la celulitis mucho más fácil, por si fuera poco, mejora la circulación.

Radiofrecuencia, resultados visibles

Aunque el efecto de la radiofrecuencia corporal se observa ya desde las primeras sesiones, los resultados son plenamente visibles pasadas unas semanas del tratamiento porque se trata de un proceso lento, pero gradual. Lo mejor es que los resultados se mantienen en el tiempo y tras el tratamiento de choque solo serán necesarias sesiones de mantenimiento periódicas.